domingo, 15 de abril de 2007

El Destino


Cada pequeño acto en nuestras vidas, desencadena grandes consecuencias. Día a día, construimos nuestro destino forjandonos con nuestro esfuerzo el futuro que queremos, pero no todo el mundo opina igual.
Hay quienes dicen que el destino es en terminos generales, inamovible. Lo que está escrito ocurrirá independiente de nuestros actos. Así, actos individuales sólo retrasan o catalizan futuros que de todas formas, iban a suceder.
Entonces que ocurre con nuestras desiciones? Da igual que camino decidamos coger en una encrucijada porque el resultado sera el mismo? Sera que no hay forma de librarse delos cambios posteriores?
Hay una tercera teoría que se encuentra entre ambas que dice que cada vez que llegamos a una encrucijada en la vida y tomamos una decisión, escogemos un futuro posible, mientras que en lineas parelelas de tiempo y espacio se desarrollan los futuros que dejamos de escoger y que sin embargo, también existen.
Muchas veces actuamos de una manera que aunque no es la que deseamos provoca cambios relevantes en nuestras vidas.
Para entender de que hablo voy a narrar una pequeña historia de como algunos de nuestros mas pequeños actos hechos con la mejor voluntad puede cambiar las cosas de una forma tragica.
Un día, una pequeña abertura apareció en un capullo; un hombre se sentó y observó por varias horas como la mariposa se esforzaba para que su cuerpo pasase a través de aquel pequeño agujero. Al cabo de un tiempo, pareció que ella ya no lograba ningún progreso. Que había ido lo más lejos que podía en su intento y que no podría avanzar más.Entonces el hombre decidió ayudar a la mariposa: tomó una tijera y cortó el resto del capullo. Así, la Mariposa salió fácilmente.Pero su cuerpo estaba atrofiado, era pequeño y tenía las alas aplastadas.El hombre continuó observándola porque esperaba que, en cualquier momento, sus alas se abrirían, se agitarían y serían capaces de soportar el cuerpo, el que a su vez, iría tomando forma. ¡Nada ocurrió!En realidad, la mariposa pasó el resto de su vida arrastrándose con un cuerpo deforme y alas atrofiadas. Ella nunca fue capaz de volar.Lo que el hombre, en su gentileza y voluntad de ayudar, no comprendía, era que el capullo apretado y el esfuerzo necesario para que la mariposa pasara a través de la pequeña abertura, era el modo por el cual Dios hacía que el fluido del cuerpo de la mariposa llegara a las alas, de tal forma que ella estaría pronta para volar una vez que estuviera libre del capullo.