domingo, 30 de diciembre de 2007

Crónica del final del poeta canibal..



Tal fue el fin de un hambriento... a quien no le bastó la carne disponible en los supermercados, ni la que vaga libre por los campos dispuesta en ocasiones para ser cazada...

Tituló hace unos cuantos días un rotativo de circulación en internet:
Hallan ahorcado al 'caníbal mexicano'

Se refieren a José Luis Calva Zepeda, el mismo de quien publicamos la noticia de su detención hace un par de meses, tras ser descubierto como el autor material e intelectual (lo único realmente intelectual en él) de los asesinatos y posterior ingesta de sus novias.

Acá les redirijo el post de aquella ocasión por si es de su interés:
Crónica del Poeta Canibal

Y bueno, al parecer en el reclusorio les entró esa especie de envidia, común entre los de su especie, por saber y dar a conocer quien es más malo, más temible y sanguinario,.. ese morbo y enaltecimiento muy particular, privado y autoalimento para el ego y la malicia,.. el torcido vanalismo de sentirse superior. Y por ello, casi por seguro, dieron muerte al comilón, haciéndolo parecer un suicidio, comprensible por la supuesta culpabilidad que podría sentir en su interior, y el temor a lo que sucedería en ese confinamiento, al lado de tantos tipos malos con los cuales tendría que lidiar espacio, respeto, y nueva adaptación.

Qué descanse en paz El Caminante, donde quiera que se encuentre su espectro, allá en el camino del que tanto mencionaban sus historietas.


Feliz Año Nuevo para todos, comed lo suficiente para satisfacer el apetito, y que sea Venturoso el Porvenir.

1 comentario:

Dos Destinos: Seda y Humo dijo...

ufff..que cosas tienes tu!! Publicar este relato en navidad..época en que todo debería ser paz..amor...reuniones en casa..compartir comida..pero no en esta forma...
Yo quiero tener mi piel dorada pero no en una sarten..y quiero que me comas..pero a besos..nada de con cuchillo y tenedor..
Ay que ver que si tienes cosas..
Por otro lado, ya que descanse ese atormentado ser de una vez y Dios le perdone sus debilidades